Hoy vuelvo a las aulas!

Me acerco peligrosamente a las dos décadas desde que terminé mis años de facultad, de estudio en la facultad.

Desde entonces todo reciclaje personal y profesional ha sido bienvenido, amén que necesario, aunque en ese camino nunca he vuelto a cruzarme con unas aulas universitarias o similares. Formación puntual casi siempre desde el ámbito de la empresa, diplomas o certificados que no lucen en un currículum como lo haría un máster al que –por motivos que son parte de otra historia- nunca tuve acceso, y que no obstante suman horas de aprendizaje, impidiendo así que se oxiden conocimientos y que las neuronas sigan curiosas al mundo exterior.

Pero de repente, este dilatado paréntesis en mi vida de estudiante “oficial” –léase titulado- se cierra y todo confluye para que hoy vuelva a las aulas.

Recuerdo en clase la curiosidad que me producía ese pequeño porcentaje de alumnado que sobrepasaba la media de edad del resto, algunos en mucho. ¿Qué les había impulsado a matricularse en Ciencias de la Información y compartir pupitres con aquel grupo de jóvenes etiquetados como generación X que aterrizábamos en territorio adulto dispuestos a comernos el mundo? ¿Necesitaban el título? ¿Reciclarse? ¿Llenar su tiempo? ¿Volver a empezar? ¿Era un hobby? ¿Una asignatura pendiente?

No lo sé. Cada uno tendría su propia historia. Los veías llegar discretamente a clase. Raramente un café apurado en el bar. Se relacionaban con sus libros y apuntes desordenados. Poco más.

Hoy vuelvo a las aulas y me reconcilio con ellos. Soy uno de ellos. Con mis propios motivos y con mi carpeta llena de ilusión bajo el brazo. Simbólica, claro. Porque hoy no iré a clase con un bloc de hojas cuadriculadas y un estuche de lapiceros. Hoy me acompañará mi portátil, mi smartphone de última generación y mi conexión inalámbrica con todo el mundo.

Hoy vuelvo a las aulas y de aquellos trabajos en una aparatosa Olympia rectificados con blancos papelitos de Tipp-Ex, o de la recién estrenada sala de informática de la facultad y unos sistemas operativos que se me antojaban indescifrables universos de comandos, estoy a un click de cualquier información, de cualquier persona, de cualquier conocimiento.

Hoy vuelvo a las aulas y paso de los GRP’s, los OTS, los shares,o  los audímetros al click-through y al Google Analytics, del PLV al e-commerce, del libro al e-book; de la página a color al blog, al tweet, al feed; del marcador amarillo fluorescente y las fotocopias al bookmark y la sindicación, de la publicidad que invade a la que dialoga, del product manager al community manager, del poder del mercado al poder del consumidor.

Hoy vuelvo a las aulas en un gran momento. El mejor posible, en plena transformación de las comunicaciones, las relaciones y los comportamientos, en una nueva y gran revolución social en la que de repente todos volvemos a ser jóvenes con oportunidad de crecimiento, con ilusión de estar ahí y no perdérnoslo.  En primera persona. En la primera fila del cambio. Emprendiendo en tiempos de crisis. Con un bagaje propio, pero sobre todo con la seguridad y garantía de hacerlo de la mano experta y motivadora que nos tiende Inesdi.

Hoy vuelvo a las aulas a tiempo para subir al tren de la innovación. En un viaje entre el poder de los Mass Media y el nuevo imperio de los Social Media. Sin quedar fuera de juego del mundo 2.0. Preparados para trabajar codo a codo, la generación X que vio como llegaba Internet con la generación de nativos digitales.

Nos leemos en las redes. Nos vemos en las aulas!

Yolanda Llopis