Qué es el Big Data y por qué revolucionará tu vida

Por @MaiteAcinas. En los últimos tiempos el término Big Data comienza a sonar con fuerza en algunos sectores. Se trata de un concepto que tendrá un enorme peso en los próximos años, tanto es así que hay quien se atreve a decir que de la mano del Big Data llegará la “Revolución Post-Digital” e incluso que tendrá mayor impacto que la llegada de internet.

¿Qué es el Big Data y por qué será protagonista en los próximos?


El concepto de Big Data, entendido desde un punto de vista general, hace referencia al tratamiento de grandes volúmenes de información que no se pueden procesar o analizar mediante métodos tradicionales. Según la compañía IBM, el 90% de los datos que se encuentran hoy en internet fueron generados en los últimos 2 años. Este ritmo de producción de contenidos supone un auténtico reto de almacenaje y administración. Muchas son las empresas que se enfrentan a este problema al ver como la cantidad de información que gestionan crece cada día a un ritmo frenético (emails, documentos digitalizados, imágenes…).


Sin embargo, el concepto de Big Data va mucho más allá de la mera acumulación de grandes volúmenes de datos. A diario muchas de nuestras acciones (un pago con nuestra tarjeta de crédito, la consulta de una web, la contratación de un viaje etc…) dejan tras nosotros una huella digital con información muy valiosa. El Big Data ya se define como “el Nuevo Oro” o “el Petróleo del Siglo XXI”. Se trata de una auténtica ventaja competitiva para las empresas que analicen, relacionen y logren extraer conclusiones a partir de enormes cantidades de información.

La irrupción del Big Data está provocando cambios masivos a todos los niveles (en los métodos de investigación científica, en la planificación empresarial, en la organización social, en las formas de interpretar la realidad…) una repercusión de tal magnitud que terminará por convertirse en una auténtica revolución, no habrá ningún área que no se vea afectada.

Aplicaciones del Big Data: un mundo basado en algoritmos y patrones de comportamiento

El estudio e interpretación de volúmenes ingentes de datos nos permite llevar a cabo analítica predictiva, práctica que se ejecuta mediante la construcción de patrones de comportamiento. Esto es, podremos predecir comportamientos o sucesos antes de que ocurran (cambios en las preferencias de mis clientes, catástrofes medioambientales, una enfermedad…etc).  Lejos de lo que muchos puedan pensar, la aplicación del Big Data no es ciencia ficción, ni una apuesta de futuro. A día de hoy ya son muchos los que recurren al análisis de grades cantidades de datos para lograr sus objetivos. He aquí algunos ejemplos de aplicación del Big Data en diferentes campos:

  • Spotify: Algunas formaciones musicales ya recurren a la monitorización de esta red social para establecer el emplazamiento de sus conciertos. Analizan en qué ciudades su música tiene más reproducciones y en función de los datos determinan su gira.
  • Campañas Electorales: Barack Obama utilizó a un equipo de analistas cuantitativos en su campaña electoral para centrar su esfuerzo en aquellos lugares donde tenía más seguidores.
  • Seguros de coches: En España un caso de éxito es Generali Seguros, la compañía aplicó el Big Data para premiar a los mejores conductores.

Es decir, la analítica predictiva utiliza algoritmos para encontrar patrones de información que puedan predecir resultados similares en el futuro. Si una empresa es capaz de preveer cambios en el comportamiento de sus clientes podrá tomar medidas preventivas y evitar resultados no deseados. El Big Data ha comenzado a cambiar toda la economía (aunque actualmente sólo el 28% de las empresas están creando valor estratégico a partir de sus datos). Las compañías empiezan a ser conscientes de la importancia de procesar uno de sus principales activos: la información que ellas mismas generan.

Desde el punto de vista del marketing, el Big Data es entendido como la obtención de grandes cantidades de información del mercado y de los consumidores. Un proceso laborioso que supone el filtrado e interpretación de los datos registrados para convertirlos en conclusiones útiles (que faciliten la consecución de los objetivos previamente definidos).


Establecer estrategias de negocio basadas en la predicción de las preferencias y hábitos de consumo, supone una potente herramienta empresarial a la hora de apostar por el lanzamiento de un producto o una determinada línea de negocio. Los datos nos permiten llegar más lejos, intuir cuáles serán las tendencias del mercado (adelantándonos incluso a las necesidades y preferencias de nuestros consumidores). Utilizando esta información es posible tomar ventaja sobre la competencia y llevar a cabo decisiones más eficientes. Basar las estrategias de negocio en la predicción del comportamiento del consumidor es un arma muy potente para hacerse un hueco en mercados cada vez más saturados. Aunque el análisis predictivo no sea fiable al 100%, sí nos permitirá ejecutar nuestra estrategia empresarial con más tranquilidad.

¿Seremos menos libres en el futuro?. Miedo al Big Data

En este mundo en el que “la datificación” llega a todos los campos y facetas de nuestras vidas, se plantean dicotomías morales entre nuestro derecho a la intimidad y el uso de nuestros datos con diferentes fines. El Big Data y sus consecuencias provocan miedo y rechazo entre muchos ciudadanos (que ven como su uso de internet, sus compras, sus relaciones sociales o incluso sus estados de ánimo, se reducen a formatos cuantificados para su tabulación y análisis).

Ya hemos contextualizado la trascendencia de la irrupción del Big Data y por este motivo deberemos prevenir los peligros que pueden derivar de esta revolución a la que ya estamos asistiendo. Según los expertos Kenneth Cukier y Viktor Mayer-Schönberger, hay que evitar los riesgos que puede conllevar semejante proceso, y no sólo los obvios, como la falta de intimidad o el robo de datos. En un mundo basado en las correlaciones existe también el peligro de perder la perspectiva y llegar a creer que los datos nunca mienten, de pretender sustituir la moral y el libre albedrío por la predicción determinista. Se podría, de hecho, detener a alguien simplemente por la probabilidad de que cometiera un crimen, contraviniendo todos los principios legales en vigor actualmente.

Empleos vinculados directamente con el Big Data

Un estudio realizado recientemente por Garther revela que aproximadamente cuatro millones y medio de empleos a nivel mundial en 2015 estarán directamente relacionados con el soporte y la gestión de grandes cantidades de datos. El Big Data, junto a la nube y la movilidad, serán las principales tendencias que impulsarán a la industria TIC a superar los 3.700 billones de dólares de inversión en 2013.

En nuestro país pese a que el Big Data se abre camino con fuerza y comienza a integrarse en el día a día de las empresas, universidades, organismos oficiales… aún nos encontramos ante una escasez de profesionales adecuadamente formados. Hay que ser consciente de que el valor de la información no reside en los datos en sí, sino en la forma de correlacionarlos para descubrir vínculos y patrones entre ellos. El consejero delegado de Bismart, A. Isern , afirma:

“Menos del 1% de los datos recogidos se analizan, y más del 80% de ellos no son protegidos de ninguna manera. Esto significa que existe la información, pero aún no estamos aprovechándola como deberíamos”

Barreras al aprovechamiento del Big Data

La implantación del Big Data en nuestro país afronta una serie de problemáticas que dificultan su popularización, sobre todo en el mundo empresarial.

  1. Falta de concienciación al respecto: Según un estudio de Abardeen Group, el 71% de los directores de marketing afirman no conocer la trascendencia del Big Data y no sentirse preparados para manejarlo.
  2. Seguridad: La seguridad de los datos y la gestión del riesgo se perfila como uno de los principales problemas para todas aquellas empresas que manejan grandes volúmenes de información (sobre todo si son datos privados de clientes).
  3. Escasez de profesionales preparados: En nuestro país hay muy pocos profesionales formados adecuadamente para gestionar e interpretar datos (lo cual se perfila como una auténtica oportunidad laboral para quienes sepan anticiparse).
  4. Crisis económica: Los recortes presupuestarios derivados de la crisis han supuesto un aplazamiento en la inversión en personal, hardware y software para una gestión adecuada de la información.

En definitiva, el intercambio de datos masivos que rodea nuestro día a día ya se puede considerar una revolución en toda regla. Ha cambiado la educación, la sanidad, la cultura, la forma de relacionarnos, de viajar, de pensar… una nueva forma de entender la realidad que puede suponer ventajas desde múltiples puntos de vista, pero que ha nacido rodeada de polémicas morales y miedo a la pérdida de intimidad y libertad ciudadana.

Acabo con una frase del Director de Innovación Tecnológica de Bankia, Jorge Burgos, quien asegura:

“El Big Data nos abre las puertas de la transformación de la información en conocimiento. El siguiente paso será convertir ese conocimiento en sabiduría”