Tecnocreatividad: Amplificar una idea a través de la tecnología

Origen de la Tecnocreatividad

Gracias a la aparición de la Tecnocreatividad, podemos amplificar una idea a través de la tecnología. Pero, ¿cómo se ha originado este concepto?

El mundo publicitario vive una auténtica revolución. El modelo tradicional de hacer publicidad ha perdido credibilidad y eficacia de una forma vertiginosa frente a nuevas formas de atraer, impactar y medir a los consumidores.

Uno de los síntomas más claros de este cambio de modelo es el desembarco de las consultoras a las agencias de todo el mundo. La compra de un gigante independiente como Droga5, por parte de Accenture y, más localmente, la adquisición de Shackelton ha sido el último terremoto en un sector abatido por los cambios.

Para muchos, un Apocalipsis, para otros una oportunidad. Pero, desde luego, nos lleva a preguntarnos: ¿cuál es el siguiente paso en este juego de ajedrez?

Desde mi punto de vista, el tema de las consultoras vs agencias es el resultado de la fusión entre dos mundos: el de la creatividad más libre, más instintiva, más imaginativa y el de la racionalidad, el Big Data, recursos y la medición. Dicho en otras palabras, el del encuentro de los dos lados del cerebro, el de la Tecnocreatividad.

 

¿Qué significa este concepto revolucionario?

tecnocreatividad innovación La Tecnocreatividad no es un concepto nuevo, lleva una década entre nosotros, pero, es ahora cuando empieza a tener sentido dentro de la nueva ecuación publicitaria.

La Tecnocreatividad es la oportunidad de tener una visión más holística del pensamiento creativo. Con ella, se puede innovar en ámbitos hasta ahora desconocidos y salir de la zona de confort del briefing, de los medios, los “must” del cliente y de las estructuras clásicas del sector.

A través de la tecnocreatividad se pueden aportar soluciones distintas a problemas nuevos. Es decir, llegar más lejos sin las barreras de los formatos del siglo XX.

Desde siempre, la creatividad ha sido una mirada nueva a caminos conocidos. Pero ahora, además, contamos con los avances tecnológicos para pensar con mayor libertad y no quedarnos en resolver el briefing de una marca, sino entrar en ella a través de la innovación y cambiarla desde dentro.

El cambio de paradigma que busca la Tecnocreatividad no es que las marcas vendan más por el uso del último gadget o hype tecnológico. En realidad, se trata de ver cómo las marcas aportan valor a sus clientes a través de la tecnología invisible. Esta es la que soporta y amplifica las posibilidades de una idea pero que no busca protagonismo.

Ese esfuerzo por hacer de una campaña publicitaria puntual en algo menos cortoplacista, gracias a la Tecnocreatividad, hará que las marcas vendan más, no por repetición, por un jingle pegadizo, y mucho menos por un chascarrillo de 20”, sino por haber creado algo más profundo, una relación con el cliente.

 

Conociendo casos de éxito

Una búsqueda de soluciones ante un problema lleva a crear un asistente de voz sin Internet. En una época donde todos los sistemas de reconocimiento de voz funcionan a través de avanzados equipos tecnológicos, Google crea una línea que funciona con teléfonos analógicos. El poder de la tecnología invisible, abierta a todos, creativa en la solución de problemas.

  • Sea Hero Quest de T-mobile y el uso de los datos a través de la gamificación:

Con ello, consiguen analizar a miles de personas con demencia para conocer sus comportamientos y encontrar una cura.

El desarrollo de un dispositivo de reconocimiento de voz en los buzones para evitar el uso de sellos.

Una dinámica de gamificación centrada en la interacción del usuario a través de realidad aumentada.

Todas estas iniciativas utilizan a la Tecnocreatividad como motor de cambio a través del engagement en diversas comunidades digitales.

 

En conclusión, si queremos hablar de Tecnocreatividad debemos hacerlo siempre en tiempo presente.

Es una de las 5 posiciones más demandadas en el mercado publicitario global. Todas las acciones basadas en innovación están entre las más premiadas en festivales de todo el mundo y los clientes están demandando, cada día más, disrupción con resultados.

Esto solo se puede conseguir haciendo de la creatividad y la tecnología un tándem con un único objetivo, la innovación.

Ha llegado la hora de la evolución del proceso creativo. Y tú, ¿vas a ser el protagonista del mismo o un simple espectador?

 

Por Alejandro Di Trolio (@Di_Trolio)

Executive Creative Director & Partner at Good Rebels. Director del Posgrado en Tecnocreatividad e Innovación de Inesdi.