Los datos se generan hoy en día de manera constante. Por eso, es importante poder obtenerlos y analizarlos correctamente para que, con la información que se extraiga de ellos, se pueda mejorar la toma de decisiones. Para ello, se usan los dashboards de marketing o cuadros de mando, que convierten las métricas aisladas en una visión global del rendimiento de las campañas, los canales y los objetivos.
Un tablero o dashboard de marketing es una compilación de todos los datos relativos a las acciones de marketing de una empresa. Los cuadros de mando de marketing benefician tanto al propio departamento como a las personas encargadas de tomar decisiones. Gracias a ellos se obtiene, de un solo vistazo, una perspectiva global sobre el impacto del marketing en el negocio. Por eso puede ser de incalculable valor para tomar decisiones estratégicas y hacer ajustes en los embudos de ventas.
Existen diferentes categorías de cuadros de mando, pero todos ellos responden a la definición que adelantamos más arriba: son cuadros de datos en los que se acumula toda la información relevante relativa a las acciones de marketing de una empresa.
Como herramienta de gestión de la información, el dashboard de marketing sirve para poder analizar, en un solo lugar, el impacto, el rendimiento y el resto de KPI relativos a este departamento. Dependiendo de la información a la que se quiera acceder principalmente, lo cual depende de cada empresa, se puede acudir a diferentes tipos de cuadros de mando. No obstante, todos ellos deben cumplir los siguientes propósitos:

Los dashboards de marketing son muy prácticos para aquellos equipos que trabajan con múltiples canales, grandes volúmenes de datos y objetivos que cambian con frecuencia. Si bien muestran las métricas de marketing más importantes, también sirve para saber qué está funcionando, qué no y por qué en las campañas. A continuación veamos en detalle todos sus beneficios:
Un dashboard de marketing evita que se tomen decisiones basadas en suposiciones, que pueden perjudicar en mayor medida a las empresas con recursos y presupuestos limitados. Al disponer de datos actualizados y comparables, se puede hacer una evaluación de cada acción, priorizar las iniciativas que ofrezcan un retorno mayor y justificar los cambios estratégicos con información objetiva.
Tener una visión global del rendimiento de marketing en tiempo real ayuda a identificar desviaciones, picos de tráfico o caídas en conversiones sin esperar a informes mensuales. Esta visibilidad inmediata permite que se pueda reaccionar con rapidez ante cambios en el comportamiento del usuario o en el rendimiento de las campañas.
Cuando se visualizan métricas clave de forma continua, los dashboards ayudan a optimizar las campañas en curso. Puesto que el impacto de cada cambio se refleja en los datos, es más sencillo hacer ajustes en las segmentaciones, creatividades o presupuestos. Por tanto, se reduce el tiempo de reacción y se mejora la eficiencia de las acciones de marketing.
Los dashboards también cumplen una función comunicativa. Facilitan la presentación de resultados a perfiles no técnicos, como dirección o clientes, mediante visualizaciones claras y comprensibles. Esto mejora la alineación interna y evita interpretaciones erróneas de los datos.
El marketing actual es multicanal por definición y los dashboards integran datos de SEO, publicidad digital, redes sociales, email marketing y otras fuentes en un solo espacio. Gracias a ello, hay una lectura completa del rendimiento general, que no se obtiene con los análisis aislados.
Un dashboard de marketing eficaz no se define por la cantidad de métricas que muestra, sino por la relevancia de la información que presenta. Debe estar alineado con los objetivos del negocio y adaptado al perfil de quienes lo utilizan, y usar tanto métricas estratégicas como datos operativos.
Los indicadores de tráfico explican la forma en que los usuarios llegan a los activos digitales. Son métricas como sesiones, usuarios únicos, fuentes de tráfico o evolución temporal. Lo que se evalúa es la visibilidad de la marca y cómo afectan las acciones de captación. Sin embargo, los datos deben ir en un contexto para evitar conclusiones superficiales que solo se basen en volumen.
Estos KPIs incluyen tasas de conversión, número de leads o ventas generadas, y su evolución en el tiempo. Con ellos, podemos identificar qué canales y campañas aportan un valor real y cuáles se deben ajustar o dejar de usarse.
El engagement da una visión cualitativa del comportamiento del usuario. Se observa con el tiempo en página, páginas por sesión, tasa de rebote o las interacciones en redes sociales. Sirven para valorar si los contenidos y los mensajes conectan con la audiencia. Son útiles para optimizar la experiencia del usuario y la estrategia de contenidos.
El dashboard también muestra métricas económicas para evaluar la rentabilidad del marketing. Son el retorno de la inversión (ROI) y el coste por adquisición (CPA), que comparan acciones, priorizan presupuestos y justifican decisiones. Estos indicadores permiten que la visión pase de ser táctica a ser estratégica.
Dado que cada canal tiene sus propias métricas y objetivos, se deben desglosar por tipos. En SEO, posiciones y tráfico orgánico; en publicidad, CPC y conversiones; en redes sociales, alcance e interacciones; en email marketing, tasas de apertura y clics. Una vez integrados en un mismo dashboard, se puede comparar el rendimiento y ver la forma en que los canales se complementan entre sí.

Para construir un dashboard efectivo, el primer paso es establecer unos objetivos. Se deben determinar tanto a corto como a largo plazo y crear diferentes vistas de los datos. Estos incluirán los más relevantes de forma comprensible, y no necesariamente los más favorables.
El siguiente paso será establecer la audiencia concreta. Los tableros de datos y la visualización de datos, en general, están diseñados para contar una historia, por lo que es necesario saber quién la está escuchando. En el tablero, dicha historia irá vinculada a unos KPIs procesables que benefician al espectador. Diferentes audiencias requerirán diferentes dashboards.
Por ejemplo, un directivo necesita un panel de control de alto nivel que proporcione un retorno general de la inversión y el presupuesto. Además, debe incluir métricas de desempeño para poder tomar decisiones comerciales informadas.
Es importante determinar qué métricas son importantes para cada estrategia de marketing específica. Estos KPIs de marketing digital pueden incluir métricas de rendimiento de marketing de cada programa o campaña, como likes, clics, tiempo de permanencia, tráfico, tasa de clics, etc.
También puede ser valioso incluir las métricas de marketing que vinculan el rendimiento con objetivos comerciales como conversiones, aumento del valor de marca o incremento en las ventas.
Estos KPI, una vez identificados, se pueden analizar en varias dimensiones, como la fecha y la fuente de datos. De esta manera proporcionarán información clave a todo el equipo para llevar a cabo la analítica requerida y que puede ser de gran importancia en el Big Data de una empresa.
Las nuevas plataformas de marketing han hecho que sea más fácil para las empresas administrar los sitios web, el e-mail marketing, hacer un seguimiento de llamadas e implementar una estrategia de redes sociales.
Cada una de estas fuentes de datos tendrá su propio conjunto de métricas y datos y es importante consolidarlos en una única plataforma para medir el rendimiento de las acciones de marketing.
Aquí es donde entra en juego la verdadera finalidad de una herramienta dashboard de marketing. Es fundamental diseñar un conjunto de vistas adecuado a los objetivos que se diseñan tal y como comentábamos más arriba. No se trata de llenar el cuadro de números, sino de ofrecer datos que sean realmente útiles para cada persona que los consulta.
El dashboard de marketing se debe actualizar con frecuencia para que se mantenga alineado con los objetivos. Si la actualización de datos se automatiza, se evitan errores manuales y el equipo ahorra tiempo. Además, la información es fiable y estará disponible en todo momento. Hay que tener en cuenta que las métricas no son estáticas, sino que cambian según la estrategia, el canal o la fase del negocio.
Hoy en día, existen diferentes herramientas para crear dashboards de marketing. La elección depende del nivel de análisis que se requiera, el volumen de datos y el perfil del usuario.
Google Data Studio es una opción accesible y muy utilizada, ya que se puede conectar fácilmente con fuentes como Google Analytics, Google Ads o Search Console. Las visualizaciones son claras y están pensadas para el seguimiento diario.
HubSpot integra dashboards directamente en su plataforma y se suele usar cuando se trabaja con inbound marketing y CRM. Da una visión unificada de marketing, ventas y leads sin necesidad de tener que recurrir a herramientas externas.
Power BI es una solución potente adecuada para organizaciones que necesitan integrar datos de múltiples fuentes y obtener un análisis profundo. En marketing, destaca por su flexibilidad, personalización de dashboards y capacidad para manejar grandes volúmenes de datos.
Tableau es valorada por la calidad de su visualización de datos de marketing y por su análisis exploratorio. Es una herramienta adecuada para equipos que necesitan profundizar en los datos y comunicar insights de forma visual y clara.
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