En 2026, las marcas más competitivas no se limitan a estar presentes en varios canales, sino que diseñan experiencias coherentes y centradas en el usuario más allá del punto de contacto. El enfoque phygital responde a esta necesidad combinando espacios físicos, tecnología y datos para eliminar fricciones, personalizar la interacción y generar valor.
Dominar estas estrategias es clave para los profesionales en marketing e innovación. Programas como el Máster en Marketing Digital e Inteligencia Artificial de INESDI te permiten aprender a aplicar inteligencia artificial, analítica y automatización en el diseño de experiencias híbridas.
A lo largo de este artículo analizamos el significado del concepto phygital, por qué se ha convertido en tendencia y qué beneficios aporta a marcas y clientes.
El término phygital nace de la unión de “physical” y “digital” y hace referencia a la integración estratégica de ambos entornos para crear experiencias híbridas centradas en el usuario. No se trata únicamente de digitalizar procesos físicos, sino de utilizar la tecnología para enriquecer la interacción presencial y conectar todos los puntos de contacto.
En 2026, el phygital se consolida como tendencia porque responde a un consumidor acostumbrado a moverse de manera natural entre canales. El usuario investiga online, interactúa en redes, visita espacios físicos y espera que la marca mantenga coherencia, personalización y continuidad en todo el proceso. La inteligencia artificial, la analítica avanzada o la realidad aumentada han acelerado esta evolución, pero el verdadero motor del phygital es la necesidad de mejorar la customer experience.
Durante años, las estrategias de marketing se estructuraron separando lo online de lo offline. Hoy, esta división resulta poco eficaz. El enfoque phygital propone diseñar experiencias híbridas donde el usuario no percibe rupturas entre canales. Consultar información desde el móvil, interactuar con tecnología en tienda y finalizar una compra de forma digital forman parte de un mismo recorrido.
Para lograrlo, resulta clave mapear el viaje completo del cliente y detectar puntos de fricción. Herramientas como el Customer Journey Map permiten visualizar este proceso y diseñar interacciones alineadas con las expectativas del usuario, más allá del canal.
Aunque están relacionados, estos conceptos no son equivalentes. La digitalización tradicional se centra en trasladar procesos analógicos a entornos digitales para ganar eficiencia. La omnicanalidad busca coherencia entre canales y permite al usuario alternar entre ellos.
El phygital va más allá, integrando lo físico y lo digital en una única experiencia diseñada desde la perspectiva del usuario. Esto implica capturar datos del entorno físico, personalizar interacciones en tiempo real y conectar tecnología, espacio y estrategia. Más que una suma de canales, el phygital es una forma de pensar la experiencia de cliente de manera holística.

El marketing phygital sirve para crear experiencias más relevantes, eficientes y memorables. Para las marcas, supone una oportunidad de diferenciación, optimización de recursos y mejor conocimiento del cliente. Para los usuarios, se traduce en interacciones más fluidas, personalizadas y útiles, reduciendo fricciones y aumentando el valor.
Además, facilita una mayor alineación entre equipos de marketing y ventas, integrando datos y objetivos comunes. Estrategias como el Smarketing encuentran en el phygital un marco idóneo para coordinar acciones en torno a una experiencia de cliente compartida.
El marketing phygital consigue mejorar la experiencia de usuario. Al conectar canales y contextualizar cada interacción, aumentan tanto la satisfacción como la conversión. La tecnología permite anticipar necesidades, ofrecer recomendaciones relevantes y acompañar al usuario durante todo su proceso.
El phygital también permite obtener datos del comportamiento del cliente en espacios físicos mediante sensores, sistemas de pago o tecnología en tienda. Estos datos, integrados con información digital, ofrecen una visión más completa del recorrido del cliente y facilitan la toma de decisiones basadas en evidencias reales.
Las experiencias phygital bien diseñadas fomentan la participación activa del usuario y la generación de contenido compartible. Esto incrementa el engagement y amplifica el alcance de la marca en redes sociales, convirtiendo la experiencia física en un activo de comunicación digital.
Las estrategias phygital ya se están aplicando con éxito en distintos sectores, especialmente en aquellos donde el punto de contacto físico sigue siendo clave.
En el sector retail, los probadores inteligentes y los espejos interactivos permiten combinar la experiencia física con información digital en tiempo real. Estas soluciones ofrecen recomendaciones personalizadas, disponibilidad de tallas o productos complementarios, basándose en datos de comportamiento y preferencias previas. El punto de venta se convierte así en un espacio de interacción y no solo de transacción.
En restauración, la combinación de menús QR con realidad aumentada permite visualizar platos, acceder a información adicional o personalizar pedidos desde el móvil. Esta integración reduce fricciones, optimiza tiempos y aporta una experiencia diferenciadora. Además, facilita la recogida de datos sobre preferencias y hábitos de consumo, conectando la experiencia física con sistemas digitales de análisis y fidelización.
El modelo de click & collect ha evolucionado hacia soluciones de recogida inteligente mediante lockers automatizados. Esta estrategia phygital conecta el canal digital de compra con una experiencia física rápida y adaptada al ritmo del usuario. La integración de datos permite notificaciones en tiempo real y una experiencia coherente entre la compra online y la recogida presencial.
Para evaluar el impacto de estas estrategias, resulta clave medir métricas como el tiempo de permanencia en tienda, la tasa de conversión, el uso de tecnología, la recurrencia y la satisfacción del cliente. Estas métricas permiten optimizar la experiencia y justificar la inversión tecnológica desde una perspectiva de negocio.

Diseñar una estrategia phygital eficaz requiere planificación, visión global y alineación entre equipos, tecnología y objetivos de negocio.
El primer paso consiste en definir objetivos claros. No todas las estrategias persiguen la venta directa; algunas buscan mejorar la experiencia, aumentar la fidelización o recopilar datos. Tener este enfoque evita implementar soluciones tecnológicas sin impacto real.
El diseño del recorrido del cliente debe contemplar todos los puntos de contacto, físicos y digitales. Identificar momentos clave, fricciones y oportunidades permite crear experiencias híbridas coherentes y centradas en el usuario.
La tecnología debe seleccionarse en función de los objetivos y del contexto del usuario. Inteligencia artificial, realidad aumentada, códigos QR o aplicaciones móviles son herramientas al servicio de la experiencia, no un fin en sí mismas.
La integración de datos es fundamental para personalizar la experiencia y medir resultados. Conectar CRM, analítica y sistemas de automatización permite activar acciones relevantes en tiempo real y mejorar la toma de decisiones.
La evolución del phygital está directamente ligada al avance tecnológico y a su aplicación estratégica.
La inteligencia artificial permite analizar grandes volúmenes de datos y ofrecer recomendaciones personalizadas en tiempo real, tanto en entornos físicos como digitales, elevando el nivel de la experiencia de cliente.
La realidad aumentada y virtual facilitan experiencias inmersivas que enriquecen la interacción con productos y espacios físicos, aportando información, contexto y diferenciación.
Sensores e IoT permiten captar datos del comportamiento del usuario en espacios físicos, transformando la tienda en una fuente estratégica de información para marketing y operaciones.
Los sistemas de pago sin fricción y la autenticación digital reducen tiempos y mejoran la percepción de comodidad, un factor clave en experiencias phygital bien diseñadas.

Uno de los principales errores es no integrar correctamente los datos, generando experiencias incoherentes entre canales.
La tecnología sin propósito claro suele generar rechazo. El valor debe estar siempre en la experiencia, no en el efecto novedad.
La gestión responsable de datos y la transparencia son esenciales para generar confianza y cumplir con la normativa vigente.
El phygital es un terreno transversal donde confluyen perfiles de marketing, experiencia de cliente, datos y producto, todos con una visión estratégica y tecnológica.
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