Realiza una difusión óptima de tus contenidos: Medios propios, ganados y comprados

 

El contenido es una de las piezas fundamentales de cualquier estrategia de Marketing, todos sabemos que crear y distribuir contenidos de calidad es clave, y los canales más usados para la distribución de este contenido son los blogs, el email y las redes sociales.

Hasta aquí es fácil, la teoría no es demasiado compleja, el problema viene cuando lo tenemos que llevar a la práctica ¿Verdad? ¿Por dónde empezar?

Dando por supuesto que ya tenemos creada la estrategia de contenidos y el contenido mismo, ahora…  ¿qué hacemos con él?

Aunque estemos en posesión del mejor contenido, si no sabemos hacérselo llegar a nuestro público objetivo difícilmente alcanzaremos los objetivos fijados en el plan estratégico.

Marketing de Contenidos

¿Cómo promocionar el contenido?

Para esto contamos con diferentes recursos: medios propios, medios ganados y medios pagados.

¿Qué son los medios propios?

Los medios propios, o “owned media”, son los medios creados por las propias marcas, la web, el blog, la página de Facebook, el perfil de twitter, la newsletter…

¿Qué son los medios ganados?

Los medios ganados, o “earned media”, son medios de terceros, ajenos a la marca pero que hablan de ella. Este tipo de comunicaciones inspira en el resto de los consumidores más confianza que cualquier otro medio, aumentando así la credibilidad de las comunicaciones frente a las emitidas en los canales propios (en los que siempre se hablan maravillas de los productos o servicios de la compañía).

¿Qué son los medios pagados? 

Los medios pagados, o “paid media”, son aquellos medios comprados por la marca (un banner en una web, publicidad en redes sociales, una cuña de radio, un anuncio de televisión, un campaña de Google Adwords…).

difusion optima contenidos

La gestión óptima de los medios propios resulta vital para distribuir el contenido generado, y esto no significa sólamente subirlo a la web o el blog y luego postearlo en twitter o en Facebook. Debemos ir un paso más allá, aprender a utilizar las herramientas y medios apropiados en cada momento. Además, valerse de la publicidad en determinados casos nos ayudará a impactar exactamente en el público con el que queremos conectar.

Hace poco leía un artículo en el que se hablaba de cómo con muy poco presupuesto se había alcanzado a una gran número de usuarios en Facebook, consiguiendo un CPC (Coste por Clic) muy bajo. Hablaban de que habían hecho una segmentación de público amplia y que por un error habían conseguido un gran alcance a muy bajo coste. Pero no decían nada más…… Es curioso ver cómo los comentarios a este artíuclo alababan la acción y decían que iban a hacer lo mismo en sus campañas de Facebook ADS. A mí se me plantearon inmediatamente las siguientes preguntas:

¿Cuál era el objetivo de la campaña?

¿El público impactado era el que realmente queríamos impactar?

¿Obtuvo la acción el ROI esperado?

Pongamos un ejemplo: invertimos 10 euros en publicidad en Facebook para conseguir tráfico hacia la web e incentivar las ventas de un producto. Impactamos sobre un gran número de personas y conseguimos llevarles a la web con un CPC de 0,01 céntimo ¿Podemos decir que la campaña es un éxito? ¡NO! necesitaremos analizar cuántas de esas personas han realizado la acción concreta que nosotros queríamos que hiciesen y por la que lanzamos  la campaña de publicidad.

Por lo tanto, ¿es un buen dato tener un CPC muy bajo en una campaña de Facebook ADS?, depende del objetivo. ¿De qué me sirve impactar a 100.000 personas si no son mi público objetivo y no les interesa mi producto? ¿De qué me sirve llevar tráfico a mi web a un coste muy bajo si luego no convierte?

En definitiva, distribuir el contenido en redes sociales va mucho más allá de programar un tweet o subir un post a Facebook, y el que os digo lo contrario no tiene mucha idea.